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Masía Novales Revista del campo y de la masía Edición al 30/08/2026

Tercera sección de la revista

La cocina de la masía: recetas de temporada y despensa

Mesa de madera con tomates de huerta maduros, pimientos rojos torcidos y un cuenco de aceitunas aliñadas junto a la ventana abierta de la masía
Tomates de huerta, pimientos de fresón y aceitunas aliñadas: la despensa de agosto sobre la mesa de siempre.

La cocina de la masía no es cocina de restaurante rústico: es cocinar con lo que hay, en su mes, con fuego lento y despensa llena. Estas páginas explican cómo se hace y por qué sabe distinto.

Cocinar en el campo empieza por aceptar una regla: el ingrediente decide el menú, no al revés. Cuando la huerta da tomates, se hacen tomates de todas las maneras posibles y se guarda el resto; cuando llegan las aceitunas, llega la salmuera; cuando el horno de leña se enciende para el pan, se aprovecha el calor descendente para los asados y al final, tibio, para las magdalenas. Esa cascada de calor es la inteligencia entera de la cocina tradicional.

En esta sección las recetas vienen con su contexto: qué necesita la receta de la despensa, cuánto dura lo que sobra, qué hacer cuando falta justo el ingrediente estrella y cómo se escala de cuatro raciones a la mesa de una trilla. No es cocina de precisión de laboratorio: es cocina de estación, de peso a ojo y de fuego que se lee.

El horno de leña merece página propia porque condensa toda la técnica en un solo aprendizaje: encender sin humo, leer la bóveda, saber cuándo el suelo está listo y cuándo ya se pasó. Quien domina el horno domina el pan, el asado y la crema de un solo fuego.

Las recetas de esta sección siguen el orden del año, igual que el resto de la revista: el calendario del campo dice qué entra cada mes en la cesta, y la cocina decide después. Para empezar por lo más práctico, las recetas de temporada con lo que da el campo reúnen los platos de cabecera de cada estación.

Los hierros y los barros de la cocina de campo

La cocina de la masía se hace con poco y bueno: la sartén de hierro colado que se cura y no se lava con jabón, la olla baja y ancha de los sofritos, el mortero de mármol que pica mejor que cualquier robot, los tarros de cristal reutilizados con su goma nueva cada temporada y la tabla de madera que se seca de pie. El inventario cabe en un banco y dura toda la vida si se cuida, y cada pieza tiene su oficio: el hierro para el fuego vivo, el barro para el fuego lento, el cristal para la despensa del año siguiente. Aquí también contamos cómo se mantienen esas piezas, porque una sartén bien curada enseña más de fuego lento que cualquier libro.

Lo que entra en esta sección

Recetas de temporada, despensa y conservas, pan y horno de leña, aceitunas y aceite. Lo que no entra: cocina de restaurante, giveaways de cacharros ni listas de tendencias.

Las páginas de la sección

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