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Masía Novales Revista del campo y de la masía Edición al 30/08/2026

Primera sección de la revista

Hogar y campo: la vida cotidiana en el campo español

Cocina de una casa de campo con fogón de leña encendido, sartén de hierro colgada sobre el fuego y jarra de barro sobre la mesa de madera encerada
El fogón sigue siendo el corazón de la casa de campo: sartén de hierro, leña seca y una jarra de barro que no falta nunca en la mesa.

Vivir en el campo no es un cartel de decoración: es una casa que hay que entender, un agua que hay que administrar y un territorio que marca la hora de cada tarea. Esta sección reúne lo esencial.

La casa de campo española concentra en pocos metros más decisiones técnicas que un piso de ciudad: de dónde sale el agua, dónde entra el frío, cómo se vacía una fosa, qué se hace con la leña húmeda y quién arregla el tejado después de un temporal. En Hogar y campo tratamos esas preguntas una a una, con el orden en que se presentan de verdad, no con el orden bonito de los catálogos.

El campo también impone un ritmo que la ciudad ha olvidado. Hay tareas que solo tienen sentido en su semana concreta del año: tapar las cañerías antes de la primera helada, limpiar la chimenea antes de encenderla, revisar el aljibe antes de las lluvias de otoño, pensar el huerto antes de que el suelo se enfríe. Nuestro calendario del campo ordena ese ritmo mes a mes, y esta sección explica los capítulos que piden más detalle.

Aquí no encontrarás la postal del campo como escape romántico. Encontrarás el campo con sus citas con el fontanero, sus cortes de luz después del rayo, sus vecinos que saben dónde está enterrada la antigua acequia y su satisfacción silenciosa cuando el agua del pozo sube limpia en agosto. Escribimos para quien ya vive en el campo y para quien se lo está planteando en serio, con las preguntas incómodas incluidas.

Los animales y los aperos, el otro inventario

La casa de campo suele compartir dirección con gallinas, gatos de cuadra, algún perro de trabajo y, en muchas fincas, caballos u ovejas. Cada especie trae su infraestructura: el gallinero que se cierra de noche, el comedero que hay que limpiar, el abrevadero que se hiela en enero y el vallado que revisa quien no quiere sorpresas con el vecino de al lado. Los aperos siguen la misma lógica: cada herramienta tiene su sitio en la caseta, su mantenimiento de invierno y su mes de faena. Esta sección también lleva ese inventario, porque en el campo el orden de las cosas se nota en la factura del herrero y en la espalda.

Lo que entra en esta sección

La casa y sus sistemas (agua, luz, calor), los aperos y el pequeño equipamiento, los animales de la finca, la convivencia con el territorio y los trámites ordinarios de una vivienda rural. Lo que no entra: reformas de obra mayor, que viven en Reformas rurales, y cocina, que vive en Cocina de la masía.

Las páginas de la sección

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